lunes, 29 de diciembre de 2008

Encuentran un bosque inexplorado en Mozambique a través de Google Earth

Posted: 23 Dec 2008En el mundo quedan muy pocos lugares inexplorados por científicos y este descubrimiento es realmente increíble porque investigadores encontraron un bosque en Mozambique que nunca había sido visitado anteriormente a través de Google Earth (Oh, dios Google, nosotros nos arrodillamos ante ti).

El lugar se llama Monte Mabu y hasta ahora no

aparecía en los mapas ni en ningún libro ya que nunca había sido explorado. Un científico británico llamado Julian Bayliss estaba buscando posibles precipitaciones a través de la aplicación de Google y, de casualidad, dio con este bosque de 80 kilómetros cuadrados todavía inexplorado.


Fueron 28 científicos de Reino Unido, Mozambique, Malawi, Tanzania y Suazilandia en octubre hacia la región acompañados por 70 porteadores. Jonathan Timberlake, responsable de la expedición, explicó que no se dieron cuenta de la importancia del descubrimiento hasta que volvieron a Londres y comenzaron a examinar los resultados.


En el lugar había árboles de 45 metros de altura, tres nuevas especies de mariposa, una de serpiente y muchas nuevas plantas desconocidas.



Realmente no puedo imaginar lo que debe ser conocer un lugar donde nunca habitó el hombre. Poder ver la naturaleza intacta que creció sin nuestras “molestias” a través de miles de años debe ser de las cosas más emocionantes que pueda imaginarme.

07:16 AM PST
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jueves, 18 de diciembre de 2008

Planetas inestables pueden ayudarnos a encontrar satélites como la Tierra

Lunas de países exteriores a nuestro Sistema Solar que tengan potencial para soportar vida se han convertido más fáciles de detectar, gracias a una investigación de un astrónomo de la Universidad de Londres.


David Kipping ha encontrado que este tipo de satélites pueden ser revelados observando la inestabilidad en la velocidad de los planetas que orbitan. Sus cálculos no sólo nos confirmarían si el planeta tiene un satélite sino que también podríamos calcular su masa y su distancia a dicho planeta, factores determinantes para sopesar si puede albergar vida o no.

De los más de 300 exoplanetas (planetas exteriores al Sistema Solar) actualmente conocidos, casi 30 de ellos están en la zona que definiríamos habitable respecto a su estrella, aunque estos planetas son inhabitables por ser gigantes gaseosos. La búsqueda de estas lunas es importante, ya que siguen estando en esa zona habitable, pero son más parecidos a nuestro planeta, lo que podría ser un paso a la hora de descubrir vida extraterrestre.

"Hasta ahora, los astrónomos sólo habían observado los cambios en la posición de un planeta a la hora de orbitar su estrella, lo que hacía difícil confirmar la presencia de una luna, pero adoptando este nuevo método y observando la variación en la posición del planeta y en su velocidad cada vez que pasa por delante de la estrella, ganamos información veraz y tenemos la capacidad de detectar lunas de masa parecida a nuestro planeta alrededor de un planeta del estilo de Neptuno".

La inestabilidad en la velocidad y la posición de un planeta es causada porque el planeta y su satélite orbitan respecto a un mismo centro de gravedad.

"Reunir tanta información es emocionante", dice el profesor Keith Mason. "Si alguno de estos planetas tiene satélites, como Júpiter o Saturno, existe una gran posibilidad de que alguno sea como nuestro planeta".


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lunes, 15 de diciembre de 2008

Cómo destruir un asteroide

Reconozcámoslo, por mucho que nos pese. En la vida real Bruce Willis no estará ahí para salvarnos la vida en caso de que un asteroide del tamaño de Texas (Billy Bob Thornton dixit) venga a destruirnos.


Los astrofísicos coinciden: la mejor forma de evitar una colisión que resultaría catastrófica sería cambiar el curso del asteroide que le lleva a nuestro planeta. "Para que esto funcione, necesitamos ser capaces de predecir que pasaría si intentamos una explosión", dice David Polishook, un doctor de la Universidad de Tel Aviv. Es uno de los pocos científicos que tratan de investigar la composición y su estructura para aprender cómo enfrentarse a ellos en caso de un hipotético futuro impacto contra nuestro planeta, cosa que no sería tan rara, después de todo.

Habría que destruirlo antes de que llegara a nuestra atmósfera. Pero explotar un asteroide podría crear numerosos asteroides pequeños, de unos 100 metros de diámetro, que caerían sobre la superficie terrestre. Estos fragmentos de asteroide serían el doble de grande que el que provocó el famoso cráter de Arizona.



"Los científicos tenemos que conocer cómo es la estructura de los asteroides, si son piezas sólidas de piedra unidas, conocer las fuerzas que las mantienen unidas, y entender cómo se comportarían si lo bombardeamos". Observando los asteroides, Polishook es capaz de examinar la forma, el periodo de rotación y la composición de la superficie de los asteroides.

Como siempre, para destruir a tu enemigo, primero tienes que conocerlo.
Fuente:


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Misteriosa pirámide descubierta en México sería de una cultura antes desconocida

La región central de América es la cuna de algunas de las civilizaciones antiguas más avanzadas del continente, como olmecas, mayas, aztecas. Todos ellos dejaron increíbles esculturas y edificios. Pero ahora, en el centro de México, han descubierto una misteriosa pirámide y esculturas que apuntan a una cultura desconocida.

Pirámide en México

Los objetos fueron descubiertos hace unos 15 años en el valle de Tulancingo, un gran cañón que termina en la costa del Golfo de México. 41 artefactos que no se parecen a los de ninguna cultura mexicana, según Carlos Hernández, arqueólogo del Instituto Nacional de Antropología de México.

Muchas de las figuras son personas sentadas con sus manos sobre las rodillas. Algunos tienen sombreros con serpientes, que podrían representar al dios azteca Quetzalcóatl. Las esculturas están hechas de un material que combina arena, limo y agua, y pintadas de azul o verde para que se parezcan al jade.

Se creen que son del período epiclásico entre el año 600 y el 900. Según dijo Hernández algunos arqueólogos creen que las esculturas no son antiguas o que son falsas, pero se ha comprobado que no es así. “Vinculando todas las características”, dice, “ que hacen diferentes a estos artefactos, nos permite decir que deben ser consideradas como el producto de una cultura diferente llamada Huajomulco”.

Pero lo más interesante es que los artefactos fueron descubiertos cerca de la misteriosa pirámide Huapalcalco, ubicada en Hidalgo. El origen de esta pirámide ha sido ampliamente debatido entre los arqueólogos.

La proporción de la pirámide, mas estructuras menores pintadas de negro y blanco, no corresponden ni a los Toltecas ni a Tehotihuacan, culturas que estaban en la zona para ese período.

Y la alfarería descubierta en el yacimiento tampoco resulta familiar para los arqueólogos. Hernandez cree que la pirámide debe haber sido construida por esta cultura desconocida.

Thomas Charlton, arqueólogo estadounidense de la universidad de Iowa, que trabaja en la zona, también cree que se trata de una nueva cultura. Se trataría de una que existió entre la caída de Teotihuacan y el comienzo del poderío Tolteca.

Tras la caída de Teotihuacan aparecieron numerosos estados pequeños en México, parte del ciclo de la caída de un imperio. Así que no sería nada raro que se descubra una cultura antes desconocida de ese período de tiempo.

Fuente: National Geographic


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miércoles, 8 de octubre de 2008

Fraude científico

Casos de mala ciencia disparan la alarma social. Esto es lo que ocurrió con un estudio recogido en la revista médica The Lancet, que sugería una relación entre la vacuna triple vírica y el autismo. Al cabo de seis años el fraude queda al descubierto, pero el número de niños en Reino Unido sin vacunar aumentó durante ese tiempo. ¿Cómo evitar el fraude científico?

Rosa Sancho
CINDOC

1. Definición y clases de fraudes científicos

En un sentido amplio, se considera como fraude científico todas aquellas desviaciones del método científico y de las normas éticas relacionadas con la actividad científica, es decir, con el planteamiento, desarrollo y publicación de la investigación científica, siempre con intención de engañar. Se incluyen como fraude científico tanto las faltas graves delictivas, que perjudican al cuerpo del conocimiento científico, como los casos menores, más bien faltas deontológicas, relacionadas con las malas prácticas en el proceso de publicación de la ciencia.

Los fraudes graves más corrientes son: la fabricación de datos, cuando los autores se inventan todos o parte de los datos del estudio (ejemplos: 4, 7, 8), la falsificación, cuando se proporcionan datos falsos o modificados de los datos reales existentes a fin de obtener resultados más favorables a las hipótesis de partida (ejemplos: 3,6,11), y el plagio, que es la apropiación de ideas de otros investigadores, presentándolas como originales.

Entre los fraudes menores se podrían citar: la autoría ficticia, cuando se incluye como autor de un trabajo a alguien que no ha contribuido al desarrollo del mismo (autoría regalada u honoraria), la publicación duplicada o autoplagio, que consiste en la publicación total o parcial de un artículo ya publicado previamente en otra revista, por los mismos autores y generalmente con otro título, la publicación fragmentada, cuando un trabajo de cierta entidad se trocea para publicarlo como artículos independientes en diferentes revistas, la publicación inflada, cuando se añaden más datos a un artículo previamente publicado, mostrando las mismas conclusiones.

También se considera mala práctica científica la incorrección en las citas bibliográficas, cuando se omiten citas relevantes o se copian citas de otros artículos sin consultarlas, arrastrando los posibles errores que pudieran contener, y el exceso de autocitas.

Hay que mencionar también la negligencia científica, esto es, la desviación de las normas metodológicas de la ciencia, que da lugar a resultados erróneos pero obtenidos sin intención premeditada de defraudar. Suele estar relacionada con la publicidad de los resultados de la investigación, presentada prematuramente y de forma sensacionalista en los medios de comunicación, antes de su publicación en las revistas científicas que cuentan con evaluadores, es decir, antes de que los resultados sean avalados por la comunidad científica (ejemplo: 1).

Habría que considerar también otros tipos de fraudes científicos por su gran repercusión en la sociedad, estos son: la pseudociencia, y la ciencia patológica, ambas basadas en teorías y metodologías que carecen de fundamento científico, pero con un fuerte componente de pensamiento mágico y supersticioso. Uno de los fundamentos del soporte popular dado a la pseudociencia es, precisamente, la validación subjetiva de la misma. Ejemplos serían la existencia de platillos volantes, la máquina del movimiento continuo, la astrología, la medicina alternativa (homeopatía, quiropráctica, aromatoterapia, acupuntura, donde no se han demostrado por métodos científicos los posibles beneficios de tales prácticas), la percepción extrasensorial (telepatía, clarividencia, telekinesia), etc.

En el caso de la ciencia patológica o "ciencia de las cosas que no son", puede no haber intención de engañar, pero se transmiten resultados falsos considerados correctos sólo por efectos subjetivos, se podrían citar los rayos-N, los rayos mitogenéticos, el polyagua, etc.

Mención aparte merece la ciencia basada en creencias o intereses religiosos, cuando se consideran las creencias religiosas como evidencias científicas (ejemplos: 10, 12); caso de la Sábana Santa (ejemplo: 9), o de la ciencia de la creación, en contra de la teoría de la evolución, que intenta cambiar la biología para hacerla más acorde con la teología cristiana.

2. Motivos y causas del fraude científico

La ciencia se parece cada vez más a un negocio, por lo que el dinero tiene una gran influencia en el comportamiento científico, lo que puede haber propiciado la desviación del valor tradicional de la ciencia que es la búsqueda desinteresada de la verdad.

Además, el fraude científico se facilita tanto por la presión institucional ejercida hacia los científicos para conseguir ayudas y subvenciones, que se distribuyen principalmente para la investigación de excelencia, como por la excesiva competencia que les obliga a publicar mucho y siempre lo mejor, sin olvidar la presión personal para mejorar la carrera profesional y alcanzar el éxito. En las universidades más prestigiosas se dan con cierta frecuencia casos de fraude, precisamente donde la presión para publicar es mayor. Lo mismo ocurre entre los investigadores jóvenes en relación con los ya establecidos.

3. Fraudes científicos más frecuentes

A pesar de que el número de incidentes confirmados de mala conducta en ciencia es muy bajo comparado con la actividad científica total, la frecuencia puede ser mayor de la que se detecta. La falsificación de datos se considera el fraude más frecuente (40%), seguido de la fabricación (12%) y el plagio (5%).

El mayor porcentaje de fraude se aprecia en las ciencias biomédicas y relacionadas, como farmacología. Esto puede ser debido a las características particulares de estas disciplinas, en las que la variabilidad biológica (el hecho de que el mismo procedimiento llevado a cabo con dos organismos lo más idénticos posible, no llevará a los mismos resultados), puede proporcionar cierta cobertura para el fraude (ejemplo: 3). Además, surgen problemas de propiedad intelectual (patentes), sobre todo en la industria farmacéutica, donde se pone en juego gran cantidad de dinero (ejemplo: 2).

En el campo de la física es más difícil hacer prosperar el fraude debido a la facilidad de replicar los experimentos. Además, en las grandes instalaciones ("big science") suele haber cientos de científicos trabajando en el mismo proyecto, lo que también puede frenar las malas prácticas científicas. No obstante se han detectado casos (ejemplo: 13)

4. Como evitar el fraude científico

La ciencia tiene la capacidad de auto corregirse, en el sentido de que cualquier falsedad introducida en el cuerpo del conocimiento científico será descubierta y rechazada; sin embargo, los experimentos en ciencia raramente son repetidos por otros científicos, así que se necesitan medidas activas de protección contra el fraude científico.

El procedimiento más utilizado para detectar el fraude es la evaluación de los artículos antes de su publicación, por medio de "peer review". Sin embargo, este método no siempre es eficaz, y pueden pasar desapercibidos fraudes evidentes (ejemplos: 5, 10, 12). Los centros de investigación disponen de otros procedimientos para evitar el fraude, como el control sistemático de los experimentos registrados en los diarios de laboratorios, los escrutinios frecuentes del trabajo que se va realizando, etc. Las agencias financiadoras podrían imponer sanciones a los defraudadores y reducir las exigencias de promoción de los científicos, para disminuir la presión de publicar cuanto antes y mucho. Los estados podrían implantar programas educativos en las universidades que ayuden a fomentar la integridad ética de los investigadores.

En algunos países se han creado organismos para controlar el fraude, como el Office for Research Integrity (ORI), desde 1989, perteneciente al National Institute of Health, de EEUU. También en Alemania se creó en 1998 la Agencia Alemana de Investigación contra el Fraude (DFG). Muchas universidades en EEUU tienen un departamento que se encarga básicamente de detectar la mala conducta en ciencia.

5. Casos

Existe gran cantidad de bibliografía dedicada a las malas prácticas científicas. A continuación se exponen brevemente, a modo de ejemplos, algunos casos de mala conducta y fraude científico.

1. - Fusión fría. En 1990, Stanley Pons y Martin Fleischmann de la Universidad de Utah EEUU, no siguieron las normas comúnmente aceptadas de presentación científica. Las conclusiones de los experimentos de fusión fría fueron anunciadas en los medios de comunicación para reclamar la prioridad del descubrimiento, después de que la revista Nature rechazara el trabajo por considerar que no contenía suficientes detalles de los experimentos. La presentación pública evitó que los paneles de expertos pudieran comprobar los métodos utilizados y los resultados obtenidos.

2. - Robert Gallo, del National Cancer Institute, de Bethesda, EEUU, reclamó en 1984 la prioridad del descubrimiento del virus del SIDA y del test para detectar la enfermedad, para ganar notoriedad y prestigio, y, sobre todo, derechos por la patente. Esto le llevó a enfrentarse legalmente a Luc Montagnier, del Instituto Pasteur de París, quién demostró la verdadera paternidad del descubrimiento. Este caso fue objeto de fuerte polémica porque, al tratarse de investigaciones similares y paralelas llevadas a cabo simultáneamente, no resultó fácil aclarar la autoría de los descubrimientos.

3. - David Baltimore, Premio Nóbel de Biología, y ex presidente de Rockefeller University de EEUU, defendió, durante un largo proceso (1986-1991), el trabajo de su coautor quién falsificó sistemáticamente datos en un proyecto epidemiológico sobre SIDA, que fue presentado a la revista Cell.

4. - Jan Hendrik Schön, físico, trabajó en nanoelectrónica en los laboratorios Bell, de New Jersey, EEUU. Con 32 años logró 80 publicaciones en Science y Nature, cuyos resultados fueron imposibles de reproducir por otros investigadores. Se comprobó que el científico inventó o alteró datos en sus resultados por lo menos 16 veces entre 1998 y 2001.

5. - Alan Sokal, profesor de física de la New York Univesity, EEUU, publicó en 1996, en la revista Social Text, un texto completamente ininteligible y sin sentido, sobre mecanismos cuánticos y su conexión con el post-modernismo, origen de su libro sobre imposturas intelectuales. Pretendía poner en evidencia la falta de mecanismos de control en la citada revista.

6. - Friedhelm Herrmann y Marion Brach, trabajaron juntos desde 1990 en investigación contra el cáncer en el Max Delbrück Centre for Molecular Medicine de Berlín. Según una investigación del DFG (Agencia Alemana de Investigación contra el Fraude), llevada a cabo en 2000, se demostró que, al menos en 94 artículos, éstos investigadores manipularon y falsearon los datos.

7. - John Darse, especialista en cardiología de la Universidad de Harvard, EEUU, escribió cerca de 118 artículos entre los años 1980 y 1982, con la mayoría de los datos inventados. La Universidad ignoró el fraude y sólo tomó acciones contra él después de una denuncia del National Institute of Health.

8. - Andrew Wakefield, médico del International Child Development Resource Centre, de Londres, publicó en 1998 en Lancet un estudio que vinculaba la vacuna trivírica (sarampión, paperas y rubéola), con casos de autismo. Esto se demostró falso, cuando en 2004 se comprobó que el autor del estudio había cobrado 55.000 libras de una institución que quería querellarse contra los laboratorios que fabrican esas vacunas.

9. - El fraude de la Sábana Santa. En 1978, Juan José Benitez, periodista español, afirmó, siendo falso, que la NASA había aportado pruebas científicas que demostraban suficientemente el principal dogma de la Iglesia católica; la resurrección de Jesucristo. En 1988 la prueba del carbono 14, realizada simultáneamente en tres prestigiosos laboratorios, puso las cosas en su sitio y determinó el origen medieval del lienzo (siglo XIV), lo que echaba por tierra uno de los montajes más rentables de los años 70-80.

10.- Antonio Arnaiz Villena, jefe de inmunología del hospital 12 de Octubre de Madrid, escribió en Human Immunology, un artículo que fue retirado de la revista inmediatamente después de publicado, mediante una carta del editor rechazando el trabajo porque no tenía ningún valor científico. Demostraba que los palestinos tienen una fuerte correspondencia genética con los judíos y otros pueblos de oriente medio. Las citas que ofrece como fuentes para apoyar su teoría son casi todas autocitas, o citas de la Biblia, o de otras fuentes sin ningún valor científico. Este artículo pasó los filtros de evaluación de la revista.

11. - La multinacional farmacéutica Merck fue denunciada por fraude científico por Josep Laporte catedrático de Farmacología Clínica de la Universidad Autónoma de Barcelona y jefe de Farmacología del Hospital Valle de Hebrón, en relación con dos medicamentos antiinflamatorios producidos por dicha multinacional. Laporte publicó, en 2003, un artículo en el que confirmaba científicamente los riesgos de toxicidad de dichos productos. Se enfrenta actualmente a una demanda planteada por la multinacional.

12. - Baltasar Rodríguez Salinas, catedrático jubilado de Análisis Matemático de la Universidad Complutense de Madrid, escribió un artículo, en 2003, en la revista de la Real Academia de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales, de España, en el que prueba mediante formulación matemática la existencia de Dios y compara los resultados con los cinco argumentos de la Summa Teológica que aluden a la divinidad. Una evaluación posterior del artículo concluye que todo es pura fantasía, impregnada de mística cristiana.

13. - En 1999, investigadores del laboratorio Lawrence Berkeley National Laboratory, de EEUU, publicaron en New Scientist el descubrimiento del elemento 118 (el átomo más pesado conocido hasta entonces). Más tarde, varios grupos de investigadores alemanes y japoneses intentaron replicar el experimento y fracasaron. Se descubrió que uno de los 15 científicos que formaban parte del proyecto inicial fabricó los datos iniciales.

Un famoso botánico engañó a la comunidad científica con falsos descubrimientos


El respetado botánico británico John Heslop-Harrison (1881-1967), que se hizo famoso por el descubrimiento de docenas de especies vegetales en las Islas Hébridas escocesas, plantó las semillas de las plantas que después aseguró haber descubierto.

FUENTE | Agencia EFE 03/10/2008
Según publica el rotativo británico «The Times», el Museo de Historia Natural de Londres tiene en su poder archivos confidenciales que indican que el botánico reunió semillas durante sus viajes, las plantó en las islas escocesas y luego falseó sus descubrimientos. Todo por la fama.

Sus catalogaciones de raras plantas, que apoyaban la hipótesis de que la edad de hielo no llegó a Escocia, le permitieron forjarse una gran reputación en el mundo de la botánica hace sesenta años.

Sus hallazgos más importantes se dieron en la isla de Rúm (oeste de Escocia) a finales de los años 40, donde «descubrió» la especie «carex bicolor», una extraña juncia, y el junco «capitatus».

Algunas de las especies descubiertas eran comunes en los Alpes, pero nunca se habían encontrado tan al norte.

La presencia de carex bicolor en Escocia apoyaba la hipótesis de que la edad de hielo no había alcanzado las islas y por eso muchas especies de plantas habían sobrevivido.

Las primeras dudas respecto al trabajo de Heslop-Harrison surgieron entre algunos colegas contemporáneos, como John Raven, quien explicó en un documento que el «carex» y el junco parecía que acababan de plantarse y dijo no haber encontrado más muestras en Rúm que las documentadas por el botánico.

Sin embargo, la reputación e influencia de Heslop-Harrison, que era académico y miembro de la Royal Society y cuyo hijo ostentaba el cargo de director de los Jardines Botánicos Reales de Kew, impidieron que se destapara el fraude.

Según explica «The Times», se descartó poner al descubierto su fraude porque el botánico estaba al final de su carrera y sería un «duro golpe» hacerlo.

Las sospechas de Raven quedaron enterradas en una biblioteca de Cambridge hasta que en 1999 el autor Karl Sabbagh las publicó en un trabajo que sacaba a la luz las sospechas acerca de Heslop-Harrison.

Su libro hizo que una legión de admiradores del botánico salieran en su defensa.

Pero Sabbagh, empeñado en descubrir la verdad, ha tenido acceso a documentos que demuestran que el hasta ahora respetado botánico falseó sus descubrimientos.

El aniversario más austero de la NASA


A lo largo de sus cincuenta años de historia, la NASA ha pasado de ser un interés prioritario del Gobierno de Estados Unidos a ser una agencia costosa de mantener, cuyos proyectos quedan aplazados por falta de presupuesto.

FUENTE | Expansión 01/10/2008

La Administración Nacional de Aeronáutica y del Espacio (NASA) celebra, entre noticias sobre el aplazamiento de la misión del transbordador espacial Atlantis, medio siglo de existencia con una larga lista de misiones y exitosos lanzamientos espaciales. Sin embargo, la NASA no atraviesa uno de sus mejores momentos. Durante los últimos años, la agencia espacial estadounidense ha tenido que luchar con uñas y dientes para conseguir lo más importante: dinero. En 1958 su presupuesto fue de 500 millones de dólares (cifra actualizada según la inflación de 2007) y alcanzó la cima en 1967 con 29.7000 millones de dólares, cuando la NASA todavía perseguía el sueño del presidente John F. Kennedy de llevar a un hombre a la Luna.

El impresionante gasto militar de EE.UU. ha querido que el dinero cambie de manos y la agencia espacial tendrá que conformarse con 17.614 millones de dólares para financiar sus misiones en 2009. Aunque la cifra es elevada, este nuevo presupuesto prácticamente anula todo el programa de exploración marciana que estaba previsto para la próxima década y lo deja en una situación incierta. La comunidad científica no ha tardado en expresar su malestar a la Administración Bush que ha obligado a la NASA a desarrollar nuevos cohetes y naves para ir a la Luna, pero no la ha dotado de dinero para hacerlo.

El presupuesto destinado a la investigación científica ha caído a 264,7 millones de dólares, creciendo solamente un 1% en relación al del año pasado. Este dato resulta alarmante si se tiene en cuenta que este tipo de estudio es esencial para la evolución de la sociedad. "La investigación espacial ha permitido mejorar el conocimiento de la física de una manera brutal. Además, muchas de las tecnologías que se han desarrollado para las misiones espaciales terminan aplicándose en la Tierra, como ha sucedido en la medicina", explica Andrés Ripoll, ingeniero aeronáutico de la NASA durante programa Apollo y miembro de la Real Academia de Ingeniería. "Unos 50.000 sistemas han sido patentados y más de la mitad han sido utilizados para mejorar la sanidad", añade.

Quizá la entrada de China en la carrera espacial -el lunes el gigante asiático recibió como héroes a sus tres taikonautas tras realizar el primer paseo espacial de su historia- impulse una vez más la inyección de dinero en este tipo de proyectos para, por ejemplo, llegar de nuevo a la Luna.

LA ÉPOCA DORADA DE LA NASA

La ironía quiso que la aventura de la agencia espacial estadounidense comenzara su andadura tras la puesta en órbita el 4 de octubre de 1957 del Sputnik 1, primer satélite artificial del mundo, lanzado por el eterno enemigo, la Unión Soviética.

Tanto el presidente Dwight D. Eisenhower como el Congreso de Estados Unidos percibieron este hito como una amenaza para la seguridad del país y decidieron crear una agencia federal que dirigiera la actividad espacial no militar. La NASA empezó a funcionar el 1 de octubre de 1958, con un único objetivo: no permitir que la URSS ganara la denominada carrera espacial.

La agencia inició sus operaciones inmediatamente con el programa Mercury. Este proyecto tenía una meta simple, saber si el hombre podría sobrevivir en el espacio exterior. Alan B. Shepard, Virgil I. Grissom, Gordon Cooper, Walter Schirra, Deke Slayton, John Glenn y Scott Carpenter, conocidos como los siete de Mercury, fueron los pilotos escogidos para enfrentarse a la incógnita del cosmos. El 5 de mayo de 1961, Alan Shepard se convirtió en el primer astronauta estadounidense al pilotar el Libertad 7 en un vuelo suborbital de 15 minutos.

Veinte días después del acontecimiento, el presidente John F. Kennedy se comprometió a llevar "un hombre a la Luna y devolverlo sano y salvo a la Tierra antes del final de la década". La NASA cambió sus planes y aceptó el reto. El 20 de junio de 1969, Neil Armstrong y Edwin E. Aldrin alunizaron con el Apollo 11 en el Mar de la Tranquilidad. Las entrecortadas palabras de Armstrong -"Este es un pequeño paso para el hombre, pero un gran salto para la Humanidad"- se perdieron en el espacio, pero perduraron y cambiaron para siempre la historia.

Tras Armstrong, el programa Apollo condujo a 12 astronautas más hasta nuestro satélite para llevar a cabo diferentes investigaciones. Posteriormente, la NASA se ha centrado en otros objetivos, como Marte, planeta al que ha enviado diversas misiones como el robot Spirit, que investiga actualmente la superficie marciana, o el desarrollo de sistemas más baratos para sus vuelos, lo que ha conseguido con transbordadores espaciales como el Columbia.

Autor: Víctor Moreno

sábado, 4 de octubre de 2008

Encontrada la estrella más masiva del universo

Enviado por redaccion el 24 Septiembre, 2008 - 07:34.

ngc3603_A1.pngLos modelos teóricos sobre formación estelar proponen la existencia de estrellas super- masivas que podrían alcanzar hasta 150 veces la masa del Sol. Sin embargo, no se había descubierto más que una estrella de 83 veces la masa solar. mAhora, astrofísicos de la Universidad de Montreal, en Canadá, han encontrado y “pesado” la estrella más masiva observada hasta la fecha: su masa es 116 veces mayor que la del Sol, por lo que es la primera que se conozca que supera en más de 100 veces la masa de nuestro astro. (foto en el interior)

Localizado en un cúmulo estelar bautizado como NGC 3603 (que se encuentra en la Constelación de Carina), el sistema estelar de esta estrella (el A1) presenta un periodo de rotación de 3,77 días. La masa de la super-estrella fue calculada combinando observaciones realizadas con un instrumento SINFONI, con un espectrógrafo que opera en el proyecto VLT del ESO (European Southern Observatory) en Chile, e imágenes infrarrojas procedentes del Telescopio Espacial Hubble.



Las estrellas del sistema A1 son tan masivas y brillantes que la luz que trasmiten presenta características que sólo poseen las estrellas “Wolf-Rayet”. Estas estrellas son masivas, y presentan temperaturas superficiales de más de 25.000-50.000 K, así como elevadas luminosidades.


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Los meteoritos podrían ser el origen de algunos metales preciosos de nuestro planeta

Enviado por redaccion el 25 Septiembre, 2008 - 07:22.

asteroid_falls_over_earth.pngAlgunos metales raros y preciosos como el platino, el oro y el iridio podrían haber sido traídos a la Tierra por meteoritos de hierro, según un nuevo estudio a cargo del Dr. Gerhard Schmidt de la Universidad de Maguncia (Alemania), quien expondrá sus hallazgos en el Congreso Europeo de Ciencia Planetaria (EPSC), que se está celebrando en Münster (Alemania) del 21 al 26 de septiembre.

El oro, el platino, el iridio, el paladio y el rodio son ejemplos de elementos altamente siderófilos (HSE), es decir, metales que presentan una tendencia a unirse con el hierro metálico sólido o fundido. Cuando la Tierra aún estaba en formación, su temperatura era muy elevada, y los HSE y otros elementos pesados pasaron de la superficie del joven planeta a su núcleo, rico en hierro y níquel.

Esto lleva a preguntarse por el origen de los HSE hallados en la corteza terrestre. Una de las teorías formuladas es que estos elementos llegaron a la superficie de la Tierra en meteoritos que impactaron en ésta cuando ya se había formado el núcleo.

El Dr. Schmidt y sus colaboradores pasaron doce años analizando las concentraciones de HSE en diversos puntos de impacto de meteoritos y otros lugares de la corteza y el manto terrestre. Al mismo tiempo, estudiaron muestras procedentes de la superficie de la Luna y de meteoritos de Marte.

"Para comprender el origen de los planetas es fundamental conocer la abundancia de HSE en la corteza y el manto de la Tierra, la Luna y Marte", explicó el Dr. Schmidt. "En las muestras que hemos tomado de la corteza superior de la Tierra hemos hallado concentraciones llamativamente uniformes. La comparación de estos niveles de HSE con los de los meteoritos sugiere poderosamente que su origen es cosmoquímico."

Los análisis del Dr. Schmidt revelaron que las concentraciones de HSE halladas en la corteza terrestre son muy superiores a las observadas en unos meteoritos rocosos denominados condritas, que se formaron a partir de material presente en el Sistema Solar primitivo.

No obstante, las proporciones de HSE encontradas son muy próximas a las vistas en meteoritos de hierro o de roca y hierro. Estos asteroides de mayor tamaño generaron suficiente calor interno como para que su núcleo estuviera formado por metal fundido. El Dr. Schmidt ha calculado que bastarían alrededor de 160 asteroides metálicos de aproximadamente 20 km de diámetro para dar lugar a los niveles de HSE que se encuentran actualmente en la corteza terrestre. Aparentemente, el mismo proceso podría haber sucedido en Marte.

"El primer meteorito encontrado en Marte era de hierro. Fue descubierto por el vehículo Opportunity en enero de 2005", recordó el Dr. Schmidt. "Los análisis practicados en los meteoritos marcianos Nahkla, Shergotty y Zagami respaldan sólidamente la idea de un vínculo con ciertos meteoritos de hierro."

El EPSC está organizado por la iniciativa Europlanet, financiada con fondos comunitarios, cuyos propósitos son fomentar la cooperación en la investigación europea en el ámbito de la ciencia planetaria, impulsar la competitividad de Europa en este campo, promover la participación europea en importantes misiones de exploración planetaria y, por último, informar a la sociedad sobre la ciencia planetaria. Europlanet está financiada por el área de actividad de "Infraestructuras de investigación" del Sexto Programa Marco (6PM).

Para obtener más información: Congreso Europeo de Ciencia Planetaria 2008, Página web del Dr. Gerhard Schmidt en la Universidad de Mainz, Europlanet.


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sábado, 27 de septiembre de 2008

Crean modelo capaz de descubrir qué piensa una persona

Investigadores norteamericanos han creado un modelo informático con el que se puede descubrir la palabra en la que está pensando un individuo.
Utilizaron imágenes cerebrales de nueve voluntarios, obtenidas mediante resonancia magnética, para descubrir los patrones neuronales asociados a 60 conceptos.

A continuación “adiestraron” al modelo informático para que fuera capaz de reconocer los patrones de actividad cerebral asociados a dichos conceptos.

De esta forma, una vez determinado un patrón natural, el modelo deduce en qué palabra está pensando el sujeto. El descubrimiento podría servir para conocer mejor el procesamiento del lenguaje por parte del cerebro, así como para comprender la causa de algunas disfunciones del lenguaje.


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Relaciones entre Educacion y Tenologìa

Las relaciones entre estos dos àmbitos han ingresado en una nueva dinàmica a partir de la aceleraciòn en los adelantos en sistemas y telecomunicaciones de la ùltima dècada. Este desarrollo vertiginoso ha generado ademàs la percepciòn de que las respuestas al aprendizaje deben darse en tèrminos tecnològicos, dado que la adquisiciòn misma del conocimiento se encuentra subordinada a los cambios de èsta.En efecto, tomando como premisa:
“Uno de los factores más persuasivos es la reducción de la vida media del conocimiento. La “vida media del conocimiento” es el lapso de tiempo que transcurre entre el momento en el que el conocimiento es adquirido y el momento en el que se vuelve obsoleto. La mitad de lo que es conocido hoy no era conocido hace 10 años. La cantidad de conocimiento en el mundo se ha duplicado en los últimos 10 años y se duplica cada 18 meses de acuerdo con la Sociedad Americana de Entrenamiento y Documentación (ASTD, por sus siglas en inglés). Para combatir la reducción en la vida media del conocimiento, las organizaciones han sido obligadas a desarrollar nuevos métodos para llevar a cabo la capacitación.(González (2004)

Vemos de esta forma como se extiende al conocimiento-y por extensiòn a los aprendizajes-un concepto de obsolescencia del mismo determinado por fenòmenos intrìnsecos a lo tecnològico, como la Ley de Moore y el llamado Darwinismo Tecnològico
.

George Siemens, fundador de INTEL, resume asì esta posiciòn en torno al sistema tecnologìa-aprendizaje:
"La tecnología está alterando (recableando) nuestros cerebros. Las herramientas que utilizamos definen y moldean nuestro pensamiento."

Este esquema asimila la comunicaciòn neuronal a la que se suscita entre los nodos de una red informàtica, lo que conlleva a un reduccionismo tecnològico sobre los procesos que operan en la mente humana.


La amenaza antiintelectual americana

NUEVA YORK. En los últimos años, los Estados Unidos han contribuido más a la inestabilidad mundial que a la resolución de los problemas mundiales. Ejemplos de ello son, entre otros, la guerra de Irak, lanzada por Estados Unidos con falsas premisas; el obstruccionismo de las medidas encaminadas a frenar el cambio climático, una escasa ayuda para el desarrollo y la violación de tratados internacionales, como, por ejemplo, los Convenios de Ginebra. Si bien muchos factores han contribuido a las acciones desestabilizadoras del país, uno poderoso es el antiintelectualismo, ejemplificado recientemente por la repentina popularidad de la candidata republicana a la vicepresidencia, Sarah Palin.

Por antiintelectualismo entiendo en particular una perspectiva agresivamente anticientífica, respaldada por el desdén contra quienes se atienen a la ciencia y sus pruebas. Las amenazas que afronta una gran potencia como Estados Unidos exigen un análisis riguroso de la información conforme a los mejores principios científicos.

El cambio climático, po
r ejemplo, plantea amenazas terribles al planeta, que se deben evaluar conforme a las normas científicas actuales y la capacidad en desarrollo de la ciencia del clima. El proceso científico mundial llamado Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC), que ha obtenido el premio Nobel, ha establecido el criterio del rigor científico para el análisis de las amenazas de cambio climático provocado por la humanidad. Necesitamos a políticos con conocimientos científicos y adeptos al pensamiento crítico basado en las pruebas para que plasmen esos hallazgos y recomendaciones en políticas y acuerdos internacionales.

Sin embargo, en Estados Unidos las actitudes del presidente Bush, de republicanos influyentes y ahora de Sarah Palin han sido lo contrario de científicas. La Casa Blanca ha hecho todo lo que ha podido durante ocho años para ocultar el abrumador consenso científico sobre la contribución humana al cambio climático. Ha intentado impedir que los científicos oficiales hablen sinceramente al público. The Wall Street Journal ha propagado posiciones anticientíficas y seudocientíficas para oponerse a las políticas encaminadas a luchar contra el cambio climático provocado por la humanidad.

Esos planteamientos an
ticientíficos han afectado no solo a la política del clima, sino también a la política exterior. Estados Unidos fue a la guerra con Irak a partir de los instintos viscerales y las convicciones religiosas de Bush y no de pruebas rigurosas. Asimismo, Palin ha llamado a la guerra de Irak "una tarea inspirada por Dios".

No se trata de personas aisladas, aunque poderosas, que están divorciadas de la realidad. Reflejan el hecho de que un porcentaje importante de la sociedad norteamericana, que actualmente vota principalmente por los republicanos, rechaza o simplemente desconoce pruebas científicas básicas relativas al cambio climático, la evolución biológica, l
a salud humana y otras esferas. Por lo general, dichos votantes no rechazan los beneficios de las tecnologías resultantes de la ciencia moderna, pero sí las pruebas y las recomendaciones de los científicos sobre políticas públicas.

Según recientes encuestas de opinión realizadas por la Fundación Pew, mientras el 58 por ciento de los demócratas creen que la humanidad está causando el calentamiento planetario, solo el 28 por ciento de los republicanos lo creen. Asimismo, según una encuesta realizada en el 2005, el 59 por ciento de los republicanos que se declaran conservadores rechazaron cualquier teoría de la evolución, mientras que el 67 por ciento de los demócratas progresistas aceptaron alguna versión de la teoría evolucionista.

Desde luego, algunos
de esos negacionistas son simplemente ignorantes en materia de ciencia, víctimas de la deficiente calidad de la enseñanza de la ciencia en los Estados Unidos, pero otros son fundamentalistas bíblicos, que rechazan la ciencia moderna, porque interpretan la palabra de la Biblia como literalmente verdadera. Rechazan las pruebas geológicas del cambio climático, porque rechazan la propia ciencia de la geología.

La cuestión a la que nos referimos aquí no es la de la religión contra la ciencia. Todas las grandes religiones tienen tradiciones de intercamb
io fructífero con la investigación científica y, de hecho, la apoyan. La edad de oro del Islam, hace un milenio, fue también aquella en que la ciencia islámica orientó al mundo. El papa Juan Pablo II declaró su apoyo a la ciencia básica de la evolución y los obispos católicos romanos son convencidos partidarios de que se limite el cambio climático provocado por la humanidad basándose en pruebas científicas.

Varios científicos destacados, incluido uno de los mayores biólogos del mundo, E. O. Wilson, se han dirigido a las comunidades religiosas para que apoyen la lucha contra el cambio climático provocado por la humanidad y la lucha en pro de la conservación biológica, y dichas comunidades religiosas les han respondido en armonía con la ciencia.

El problema es un fundamentalismo agresivo, que niega la ciencia moderna, y un antiintelectualismo agresivo, que ve a los expertos y los c
ientíficos como el enemigo. Esas concepciones son las que pueden acabar propiciando que muramos todos. Al fin y al cabo, esa clase de extremismo puede acabar conduciendo a la guerra, al basarse en concepciones pervertidas sobre que una guerra determinada es deseada por Dios en lugar de un fracaso de la política y la cooperación.

En muchas declaraciones, Palin parece decidida a invocar a Dios en sus juicios sobre la guerra, señal siniestra para el futuro, si es elegida.
Desde luego, animará a muchos enemigos a recurrir a sus propias variedades de fundamentalismo para que devuelvan el ataque a Estados Unidos. Los extremistas de los dos bandos acaban poniendo en peligro a la gran mayoría de los seres humanos, que no son extremistas ni fundamentalistas anticientíficos.

Resulta difícil sab
er con certeza a qué se debe el aumento del fundamentalismo en tantas partes del mundo. Lo que está sucediendo en los Estados Unidos, por ejemplo, no ocurre en Europa, sino que es característico de algunas partes de Oriente Medio y del Asia central. Parece que el fundamentalismo surge en épocas de cambios trascendentales, cuando los órdenes sociales tradicionales se ven amenazados. El surgimiento del fundamentalismo estadounidense moderno en política data de la era de los derechos humanos en el decenio de 1960 y, al menos en parte, refleja una reacción violenta entre los blancos contra la fuerza económica y política en aumento de los grupos minoritarios no blancos e inmigrantes en la sociedad estadounidense.

La única esperanza para la Humanidad es la de que se pueda sustituir el círculo vicioso del extremismo por una comprensión mundial compartida de las amenazas en gran escala relacionadas con el cambio climático, los abastecimientos alime
ntarios, la energía sostenible, la escasez de agua y la pobreza. Los procesos científicos mundiales, como el IPCC, son decisivos, porque representan nuestra mayor esperanza de creación de un consenso basado en las pruebas científicas.

Estados Unidos debe regresar al consenso mundial basado en la ciencia compartida y no en el antiintelectualismo. Ese es el imperativo urgente en el corazón de la so
ciedad estadounidense actual.

* Jeffrey D. Sachs es profesor de Economía y director del Instituto de la Tierra, de la Universidad de Columbia.
© Project Syndicate 1995-2008
Jeffrey D. Sachs*


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